Aplicar el Hormigón impreso paso a paso

Como en toda reforma, preparar la aplicación del hormigon impreso evitará la incrementación del presupuesto y el alargamiento del tiempo de obra : Pasar por las etapas previas como la de la nivelación de las superficies por lo tanto no es un lujo sino un ahorro sustancial ya que permite conseguir un espesor homogéneo, una mejor repartición de las cargas y evitar las presiones negativas. Las etapas de compactado y de encofrado de todo el suelo que recibirá el hormigon impreso también contribuyen a una mejor estabilidad. Después habrá que tapar los laterales para no estropearlos y recubrir con un plástico de poliano (si la casa es antigua y el pavimento se extiende hasta las paredes, hay que evitar provocar infiltraciones que dañarán las paredes por capilaridad a causa del film de poliano : dejando una junta se evitará este problema. Sólo faltará rellenarla con un material que el suelo respire). Colocar el mallazo comprobando que quede situado a medio espesor de la capa de hormigón. Trazar la ubicación de cada junta de dilatación (separadas de 5 máximo).

Echar el hormigón aditivado. Para mejorar las cualidades del hormigón se le puede añadir unas fibras de polipropileno (unos 900 gr./m3). Esto reducirá las microfisuras cuando el cemento tira. También se puede mejorar la trabajabilidad del material agregando un plastificante en polvo. Mezclar en la hormigonera para obtener una mezcla homogénea. Echar el hormigón y proceder al nivelado.

Alisar la superficie del hormigón empleando una llana adecuada para minimizar las asperezas y poder aplicar las matrices fácilmente. Esto mejora el acabado. La matriz puede ser un molde que se va aplicando progresivamente o también una malla gruesa con huecos de la forma deseada ( adoquín, rasilla, ladrillo…).

Aplicar la matriz cuidadosamente sobre el hormigón fresco una vez evaporada el agua superficial. Cortar la matriz por los taterales del encofrado y solapar las tiras resultantes por encima de las anteriores. Alisar cuidadosamente la matriz sin intención de hundirla.

Espolvorear el endurecedor mineral y los pigmentos (existen endurecedores pigmentados) tratando de cubrir totalmente la solera. Contar con un consumo de 3 a 5 kg por m2 según el color empleado. Dejar que los polvos absorban la humedad residual del hormigón hasta que cambie el tono del pigmento.

Alisar nuevamente la superficie del hormigón impreso para incorporar el endurecedor a la capa superficial. Usar preferentemente una llana de acero inoxidable con bordes redondos para no arrastrar la matriz ni rallar las superficies. Si el color del cemento vuelve resurgir, espolvorear de nuevo la superficie reduciendo las cantidades y volver a alisar.