Pavimentos de hormigon pulido vs  cemento pulido

Ha visto fotos que le han gustado y quizá piensa que probablemente sea hormigón pulido. Pero ha visto otras fotos similares en las que se hacía referencia a otros materiales como, cemento pulido, microcemento o microcemento alisado... No se preocupe, es frecuente la confusión entre los distintos materiales o pavimentos a base de cemento. Sin embargo un exámen de los resultados que se obtienen y las posibilidades que ofrecen las distintas opciones que se le presentan le permitirá distinguir entre los distintos revestimientos.

Procedente del cemento común, material de agarre por excelencia en el mundo de la reforma, se ha convertido en un material de decoración agregado a otros componentes que lo hacen extremadamente flexible y fiable. Sus nuevas propiedades le procuran una gran versatilidad de uso.

El principal componente del hormigón pulido deja de ser la estrella en su composición para abrir el paso a fibras sintéticas que reducen la retracción. Esto quiere decir que ya no se agrieta irremediablemente como antes. Esto era el cemento tradicional de toda la vida que sigue considerándose como un material de construcción de gran eficacia.

El hormigón pulido en cambio, conseguido a partir del cemento ha conseguido resolver los retos que presentaba su principal componente gracias a sus nueva fórmula. Ya no es sólo cemento un poco de colorante y mucha mano de obra sino una acumulación de experiencia a base de pruebas, errores, éxitos y tecnología. Este material decorativo se consigue primero gracias a una sabia mezcla de materiales y luego a un proceso de pulido durante el fraguado.

El hormigon pulido, si está bien ejecutado, ya no se agrieta como antes y además en una superficie inferior a 25m2 las juntas de retracción no son necesarias. Eso sí, para garantizar un acabado altamente decorativo y duradero el hormigón pulido necesita la intervención de una mano de obra profesional o de una buena experiencia en estos trabajos.